lunes, 11 de julio de 2011

La Muerte de Jacinto de Jean Broc

Apolo es una divinidad antigua, fruto de una de las relaciones extramatrimoniales de Zeus con Leto y hermano de Artemisa, la diosa de la caza.



Hera se enteró del engaño y condenó a Leto a parir de noche y lejos de tierra firme, por lo que eligió la isla errante en la que se había convertido su hermana Asteria.


Primero nació Artemisa que recién nacida ayudó en el parto de su hermano. Este se convertirá en el dios de la música cuyo atributo principal va a ser la lira que es un regalo de Hermes.


Este despertó la ira de Hera y le mandó una serpiente pitón para que matara a él y a su hermana.


Apolo protagonizó una serie de romances pero no obtuvo descendencia. .


Una de sus relaciones más llamativa fue la que desempeñó junto a Jacinto un joven bello e imberbe. .


Este amor acusó una enorme envidia en Céfiro (viento del oeste), que mientras estos estaban practicando deporte este desvió el disco y mató a Jacinto.


Esta situación le produjo un enorme dolor a Apolo, en el que en este cuadro le vemos abrazar a su amante. De la sangre derramada de Jacinto en la tierra brotó una flor que lleva su nombre. Parece que en los pétalos de la flor están representadas las dos letras griegas “alfa” e “iota” (¡Ay!) de la expresión de dolor que sintió Apolo al ver a Jacinto yaciendo inmóvil sobre el suelo.


En este cuadro de Jean Broc, aparece Apolo abrazando a Jacinto. Apolo porta el carcaj típico de su condición de Apolo Flechador, vemos que también aparece el disco con el que muere Jacinto. ..


Los colores utilizados son unos pasteles muy suaves y claros, el ritmo de la composición es ascendente.


En la parte baja del cuadro vemos que de la sangre de Jacinto ya ha brotado la flor.


Percibimos el gesto amable de la cara de Jacinto y los rasgos dúctiles de Apolo. En definitiva es un hermoso cuadro que refleja a la perfección el tema mitológico de La Muerte de Jacinto.

martes, 12 de abril de 2011

Capitel visigodo de la fortaleza musulmana de Reina (Badajoz)

Regina Turdulorum es una ciudad romana que se encuentra en los aledaños de Casas de Reina, en la Campiña de Llerena. Esta ciudad floreció por estar situada en un enclave rico en minas de hierro y plomo. En poco tiempo se convirtió en el centro político, económico y social de la zona, hasta su abandono.



Perduró durante varios siglos en la antigua demarcación geográfica denominada Baeturia Turdulorum, que en épocas posteriores ocupó el Conventus Cordubensis. Su decadencia pudo venir en los años posteriores al II Concilio Hispalense, donde en una de sus actas aparece todavía nombrada. Por lo tanto, en el año 619 todavía estaba habitada.

Con la llegada de los pueblos germánicos a Hispania y, más concretamente, con la instauración de los visigodos en la península, Regina Turdulorum inició su imparable decadencia. La poca población que perduró en esas tierras comenzó a habitar en las alturas por la inestabilidad de los reinos germánicos y la inseguridad que esa situación generaba. Hay escasos restos y poca información de la época visigoda en esta zona, pero es destacable la conservación de dos columnas visigóticas, que actualmente se aprovechan en una ermita de estilo mudéjar de la cumbre de la Sierra de las Nieves, a pocos kilómetros del antiguo asentamiento romano.



En el siglo XII, ya en época andalusí, los almohades levantaron una fortificación en esta elevación natural, utilizando mucho material de reaprovecho de la yaciente cuidad romana. Se pueden observar en sus fuertes muros de tapial, sillares graníticos y algunas incrustaciones del material de la Regina Turdulorum romana.



Finalmente, a partir de la reconquista del sur de Extremadura, en el siglo XIII, por la Orden de Santiago, a manos de Pelay Pérez Correa, será Llerena la población que irá adquiriendo preponderancia en la zona, y comenzará el colapso de la fortaleza islámica, que perdurará como un simple espectro de lo que fue con sus moradores andalusíes.



En la actualidad, en la fortaleza islámica de Reina podemos encontrar, como decíamos anteriormente, dos columnas de época visigoda. En general, el arte visigodo se desarrolló en Hispania principalmente entre los siglos VI y VII. Los principales focos de desarrollo de la arquitectura visigoda fueron Mérida, Córdoba, Tarragona y Toledo. Gracias a las fuentes literarias de la época, tenemos noticias de muchos edificios construidos con los germanos en estas ciudades, pero nos han llegado escasas muestras. Fundamentalmente contamos en la actualidad, como ocurre en el caso de la fortaleza de Reina, con elementos de soporte como pilastras y columnas y, en ocasiones, algunas placas de piedra que servían para separar el presbiterio de las naves, conocidas como canceles.


Por ende, en el interior de la fortaleza se encuentra la ermita mudéjar de Nuestra Señora de las Nieves, construida en el siglo XV, y cuyos orígenes pueden encontrarse en la época visigoda. La ermita es de una sola nave, con estancias laterales y cabecera abovedada. El coro está sostenido por una columna visigoda y fuera, en el atrio, hay dos arcos de medio punto sostenidos por otra columna del mismo estilo. Están talladas en granito y son los únicos vestigios claros de arte visigodo en la fortaleza.



La columna del atrio de la ermita de Nuestra Señora de las Nieves data del siglo VII. El capitel, por un lado, responde al tipo de simplificación bizantina del capitel corintio. Tiene tres grandes hojas de acanto que hacen a su vez de volutas, y otras hojas menores que cumplen la función de collarino. El fuste, por otro lado, es sogueado al estilo de los celtas que poblaron la península en la Edad de Hierro. Por último, la iconografía de las hojas de acanto hacen referencia al Bautismo.



Para finalizar, no es fácil encasillar esta columna en una escuela visigoda por la poca información que tenemos de esta época en esta zona, debido a los escasos estudios que se le han practicado.

lunes, 21 de marzo de 2011

Vendido un Miró por 5 millones de dólares en TEFAF, la Feria Internacional de Arte y Antigüedades de Maastricht

La cita ha sufrido un robo de joyas muy valiosas que está siendo investigado por la policía holandesa


La Feria Internacional de Arte y Antigüedades (TEFAF), de Maastricht (sur de Holanda), ha abierto su 24 edición con una venta espectacular. Una escultura de madera de olivo de Miró, fechada en 1945 y titulada "Oiseau Lunaire", ha sido comprada por 5 millones de dólares por un coleccionista particular. Exhibida por la galería Landau, de Montreal, la pieza ha permanecido 40 años en una residencia privada.

TEFAF es la cita más importante del mundo de su clase, y la tarde del domingo, apenas abrió sus puertas al público, sufrió un robo de joyas. La policía holandesa ha reforzado las medidas de seguridad en la ciudad y su aeropuerto, ya que la mayoría de los compradores de la feria llega en aviones privados.

Hasta el momento, han aterrizado 125 en Maastricht (en la feria equivalente española, ARCO, no se llegó a la media docena de jets privados).

En 2008 y 2010 también desaparecieron piezas selectas de la sección de joyería, una de las más visitadas de TEFAF. El valor conjunto de las joyas sustraídas entonces ascendía a unos 2 millones de euros.

Este año, 260 expositores de 16 países exhiben unas 30.000 obras (desde cuadros de Renoir y Rembrandt a obras del Neolítico) certificadas por los expertos.

Extraído de El País

lunes, 7 de febrero de 2011

De Akenatón a Hosni Mubarak

Corrupción, revuelta, violencia, contrarrevolución... ¿El Egipto de 2011? No, el de 1.300 antes de Cristo. El país que hoy mantiene su pulso contra Hosni Mubarak, vivió uno de las primeras grandes revueltas contra una clase oligárquica de la Historia.

Claro que aquella no fue una revolución desde abajo hacia arriba, sino de arriba a abajo. De hecho, aquel vuelco histórico tuvo un autor: el misterioso Akenaton, el décimo faraón de la dinastía XVIII de Egipto. Recordemos: Akenaton, que pudo ser hijo de Tutankamon (un reciente estudio lo asegura), rompió con el monoteísmo, desafió a la corrupta clase sacerdotal, que acaparaba el poder, e impulsó una modernización de las estructuras del poder en su reino. Estos cambios lo convierten en el primer reformador religioso del que se tiene conocimiento y, a su manera, en el primer héroe contra la corrupción que se conoce en Egipto.

Akenatón afianzó el poder real y ordenó construir una nueva capital en el desierto, Akenatón (la actual Tell-Amarna) -a mitad de camino entre Menfis y Tebas, las dos anteriores grandes capitales- consagrada al dios Atón. En el ámbito artístico, sustituyó el hieratismo caracterísitico de las grandes esculturas egipcias por un aspecto más naturalista.

Su aventura acabó mal. Tras su muerte, el viejo régimen recuperó el poder y sepultó el recuerdo de Akenaton, hasta que los restos de 'su cultura' fueron hallados en el siglo XX,.

Más o menos, ésa fue la misma suerte que corrió, un milenio después, Hipatia de Alejandría una de las grandes defensoras de la racionalidad, que murió linchada por una turba de cristianos. Aunque no se conserva ninguna de sus obras, Hipatia es considerada la primera mujer matemática de la historia. "Había una mujer en Alejandría que se llamaba Hipatia, hija del filósofo Teón, que logró tales alcances en literatura y ciencia, que sobrepasó en mucho a todos los filósofos de su propio tiempo", dijo de ella el filósofo Sócrates Escolástico.

Retratada por Alejandro Amenábar en su película 'Ágora', escribió tratados sobre matemáticas y astronomía y se cree que mejoró y construyó instrumentos astronómicos como el astrolabio o el planisferio.

Extraído de El Mundo

Fernando Botero expondrá en Nueva York una serie sobre el Vía Crucis

No espera un éxito de ventas en su próxima exposición en la prestigiosa galería Marlborough neoyorquina, ni es algo que le preocupa.

Fernando Botero sólo quiere expresar el dramatismo del Vía Crucis de Jesucristo en unos sesenta u ochenta lienzos, acuarelas y dibujos, de los cuales escogerá veinticinco para las paredes de la mencionada sala.

Y afirma que es consciente que los temas religiosos y, menos si están salpicados de sangre, no son los favoritos de los compradores actuales.

"El drama de la crucifixión es tan grande que me movió a hacer estos cuadros", dijo el artista en una entrevista exclusiva al diario bogotano 'El Tiempo'.
Recuerda que ya en el pasado trabajó sobre la violencia en Colombia en unos extraordinarios cuadros que describen, entre otras cuestiones, la guerra que libró el cártel de Medellín contra el Estado y que se exhiben en el Museo de Antioquia.

También sorprendió hace unos años con una magnífica serie sobre las torturas de Abu Grahib.

Ahora expresará "la violencia contra la que combatió la divinidad de Cristo. Yo represento la idea de un hombre que produjo una gran revolución, un ser admirable por su filosofía, pero tratando de evitar la divinidad porque la Iglesia ha inventado muchos mitos alrededor de Cristo y la Virgen", comenta.
"Yo soy cristiano y, aunque dudo de muchas cosas, siempre persiste en el cerebro la idea de Cristo como la idea de Dios. Como artista no lo puedo aceptar: Tengo que hacerlo con la admiración que tengo sobre el hombre extraordinario".
En el Vía Crucis de Botero no estarán presentes una a una las catorce estaciones. "Son muchos aspectos de su camino de Vía Crucis: El beso de Judas, la crucifixión misma, el dolor de la Virgen, el entierro de Cristo, Poncio Pilatos, la presentación de la corona de espinas, el Ecce Homo, el camino cargando la cruz", explica el maestro colombiano.

"Algo que impresiona mucho mi imaginación es el momento en que clavan las manos y los pies de Cristo. Sobre eso he hecho dos pequeños óleos: La mano de Cristo, el clavo y el martillo".

En noviembre

Será en noviembre cuando espera que la exposición, en la que está dedicado por completo, vea la luz en una ciudad que, en su opinión, es "posiblemente el sitio menos propicio porque es una sociedad completamente secular, donde la gente no piensa más que en los negocios. Que, de pronto, le traigan a Cristo, es lo opuesto a todo lo que significa y hace Nueva York, que es hoy una apología del vicio".

Recuerda que le advirtió al director de la Marlborugh, Pierre Levai, que "posiblemente no venderá ni un cuadro porque el tema religioso no interesa mucho y porque casi nadie quiere tener cuadros con sangre en la casa. Pierre me dijo: 'Hacemos la exposición y si no vendo nada, no importa'. Afortunadamente tengo una galería que me deja hacer lo que yo quiero".
La nueva obra de Botero dejará al espectador algo perplejo porque Jesucristo carga su cruz por el Rockefeller Center y los personajes no responden todos a la época, sino a los tiempos actuales. "Alguien que no conozca la historia de la pintura quizá piense que puede ser una falta de respeto poner a un señor de corbata al lado de Cristo o a un policía dándole bolillo", dice.

Relata que fue la Revolución Francesa la que "cambió la actitud del intelectual del hombre. El artista comenzó a sentir vergüenza de mostrar su religiosidad. Era casi motivo de burla ser religioso. Nadie se atrevía a pintar eso".

Otro de los aspectos llamativos de su entrevista es su crítica al arte contemporáneo estilo el famoso orinal de Duchamp. "El arte efímero es una expresión menor que no se puede comparar con la idea del arte concebido con el deseo de perpetuidad. Lo que mucha gente no entiende es que Picasso es un artista tradicional. Yo soy supertradicional, en el sentido de que pienso que el arte se desarrolló como una cadena en la cual un artista se apoyaba en al anterior, para seguir adelante en la búsqueda de expresiones nuevas", asevera.

"El arte efímero se degrada por sí mismo". Y agrega que el de personas como el citado se trata de "un concurso por la extravagancia, no por el arte. Lo que la prensa refleja es el escándalo o la extravagancia. Para ella, que la pintura sea una cosa que tenga calidad no es noticia, pero sí que alguien presente la fuente como un orinal". De ahí que admita que no admira a los artistas "que (hacen) obras como lanzar bombones o tirar pinturas sobre lienzos a ver qué sale".

Extraído de El Mundo